Las fotoceldas Photon de infrarrojos se han diseñado para proporcionar un elemento
integral de seguridad a un sistema automatizado y, al mismo
tiempo, ofrecen al instalador libertad considerable durante el
proceso de instalación.
El transmisor es completamente
inalámbrico, al ser alimentado por dos baterías alcalinas AA,
lo que evita la necesidad de cavar en túneles y la
consiguiente desfiguración de la entrada de la casa con el
propósito de hacer funcionar los cables. Este arreglo no solo
permite una flexibilidad significativa y menos restricciones
cuando se trata de montar los sensores, sino que reduce
drásticamente los costos de materiales y mano de obra.